Según Alain de Benoist, la masonería se atribuye ella misma orígenes míticas desde la construcción del templo de Salomón, favoreciendo la idea que la conspiración masónica es un motor de la historia.
Émile Flourens, Ministro de Asuntos exteriores de Francia, denunció las premisas de la creación de la Sociedad de Naciones (antecesor de las Naciones Unidas) en un libro, señalando las influencías masónicas para crear un gobierno mundial. Gary H. Kah considera que los masónes son la fuerza detrás del agenda por un gobierno mundial único, el Nuevo Orden Mundial.
Acusaciones de infiltración masónica
En la Iglesia católica
Pier Carpi en su libro Las profecías de Juan XXIII, indica que en el año 1935 el futuro papa Juan XXIII, Angelo Roncalli, es invitado a ingresar a una sociedad iniciática de tipo masónica heredera de las enseñanzas Rosacruz a la que pertenecieron en el pasado Louis Claude de Saint-Martin, el conde de Cagliostro y el conde de Saint Germain. Además menciona la existencia de pruebas documentales de la iniciación en Turquía de Angelo Roncalli. Jacques Duchaussoy escribió en su libro Mystère et Mission des Rose+Croix que Pier Carpi provocó reacciones de miedo en ciertos círculos por qué la semana siguiente de su salida a la venta, el libro fue retirado de todas la librerías de Francia y el editor contestó que no era diponible a la venta. El profesor masón Alfonso Sierra Partida explica en su libro La Masonería Frente al Mundo Contemporáneo, que intentó publicar en los periódicos de la Ciudad de México, una copia de un supuesto acto administrativo de iniciación en una Logia masónica de París, donde se dice que los profanos Angelo Roncalli y Giovanni Montini (Paulo VI) "habían sido elevados el mismo día para ser iniciados en los Augustos Misterios de la Masonería". El autor Franco Bellegrandi señala la existencia de una discusión entre cardenales durante la época del Concilio donde fue difundida una publicación circunstancial que acusaba de ilegitimidad la elección de Juan XXIII porque había sido querida por la francmasonería e indicaba a Roncalli como perteneciente a esta organización desde los años de su nunciatura en Turquía. Piers Compton en su libro "The Broken Cross" señala la infiltración de la Iglesia por los masones y los Illuminati. El marqués de la Franquerie señala en un libro que el cardenal Pietro Gasparri hacía una política cercana a los círculos masónicos y le denunció en varios artículos y a la jerarquía católica. Algunas revistas católicas tradicionalistas[8] [9] han señalado y citado un artículo del Journal de Genève de 1966 donde se cita una oración de tendencia masónica del Papa Juan XXIII.
En los Testigos de Jehová
Charles Taze Russell fundador de los Testigos de Jehová fue acusado de pertenencia a la masonería por los escritores Lady Queenborough (Edith Star Miller) en su libro "Occult Theocrasy" y por Fritz Springmeier en 1990.[11] Después, se señalo que su tumba, una pirámide con el símbolo de la cruz y de la corona, era prueba de su pertenencia masónica. Fuentes en relación con la masonería no corroboran esta tesis así como fuentes en relación con los testigos. Un estudio del CESNUR (Centro Studi sulle Nuove Religioni con sede en Turín) concluyo que la pertenencia de Russell a la masonería no era comprobada pero que hubo influencias masónicas en los Testigos y su doctrina. Según este estudio, símbolos como la cruz y la corona empleadas por los Estudiantes de la Biblia eran presentes en la masonería.
En los mormones
Se señalo una vinculación entre la masonería y el mormonismo y que la masonería desempeñó un papel muy considerable en el nacimiento y establecimiento de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. El 6 de abril de 1840 fue fundada la Gran Logia de Illinois por el general, juez y patriarca mormón James Adams. La nueva Gran Logia se entregó de manera inmediata a establecer estrechos vínculos con la congregación religiosa fundada por Joseph Smith hijo. En poco tiempo, la ciudad de Nauvoo contaba con tres logias y el estado de Iowa con dos; las cinco eran denominadas las "logias mormonas" y sumaban unos 1550 hermanos. El mismo Joseph Smith hijo fue iniciado como aprendiz masón el 15 de marzo de 1842. El episodio aparece documentado en las minutas de la logia de Nauvoo correspondientes a esa fecha donde se habla cómo Smith Jr. y Sydney Rigdon "fueron debidamente iniciados como aprendices masones durante el día".[16] Los cinco primeros presidentes de la iglesia, Joseph Smith (Al igual que su padre Joseph Smith (padre) y su hermano Hyrum Smith) y Brigham Young, John H. Taylor, Wilford Woodruff y Lorenzo Snow, fueron todos iniciados en la masonería en la misma logia de Nauvoo. Algunos ritos de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días fueron adaptados de rituales masónicos.
